Los primeros pasos para introducirte en la meditación
- María Virginia Villamayor Dorotte
- 18 dic 2025
- 3 Min. de lectura
Meditar no es dejar la mente en blanco ni convertirse en alguien “zen” de un día para el otro. Meditar es, en esencia, aprender a habitarte, a observar lo que ocurre dentro tuyo con amabilidad y presencia. Es una práctica simple, profunda y transformadora, accesible para cualquier persona, sin importar la edad, las creencias o el estilo de vida.
Si sentís el llamado a comenzar, pero no sabés por dónde, este artículo es para vos.

¿Qué es realmente la meditación?
La meditación es una práctica de entrenamiento de la atención. A través de distintas técnicas, como la respiración consciente, la observación del cuerpo o la repetición de un mantra, aprendemos a salir del modo automático y a entrar en un estado de presencia consciente.
No se trata de controlar los pensamientos, sino de observarlos sin quedar atrapados en ellos.
¿Por qué nos cuesta tanto meditar al principio?
Es muy común que al comenzar aparezcan:
Pensamientos constantes
Inquietud corporal
Sensación de “lo estoy haciendo mal”
Impaciencia o aburrimiento
Esto no significa que la meditación no sea para vos. Significa, simplemente, que estás tomando contacto con tu mente tal como es. Y ese ya es el primer gran paso.
Primeros pasos para comenzar a meditar
1. Empezá por poco
No necesitás 30 minutos ni una postura perfecta. Con 5 minutos diarios es suficiente para comenzar a generar el hábito.
La constancia es más importante que la duración.
2. Elegí un momento del día
Idealmente:
Por la mañana, para empezar el día con claridad
O por la noche, para bajar revoluciones y descansar mejor
Elegí un momento realista para vos.
3. Buscá un espacio simple y amable
No hace falta silencio absoluto. Solo un lugar donde puedas sentarte cómodo/a, con la espalda erguida pero relajada o acostada.
Podés acompañarte con:
Una vela
Un aroma suave
Música muy sutil o silencio
Un cristal
4. La respiración como ancla
Una de las técnicas más simples y efectivas:
Cerrá los ojos
Inhalá por la nariz
Exhalá lentamente por la boca
Llevá tu atención al aire que entra y sale
Cuando la mente se vaya (porque se va), volvé con suavidad a la respiración.
5. No juzgues tu experiencia
No hay meditaciones “buenas” o “malas”. Hay meditaciones.
Cada vez que te sentás a observarte, algo se ordena, aunque no lo notes en el momento.
Técnicas simples para principiantes
Meditación de atención plena (mindfulness)
Consiste en observar:
La respiración
Las sensaciones del cuerpo
Los pensamientos que aparecen
Sin intervenir, sin analizar.
Meditación guiada
Ideal para comenzar. Una voz te acompaña y te guía paso a paso, ayudándote a sostener la atención y a relajarte.
Meditación de coherencia corazón-cerebro
Respirar lento y profundo
Llevar la atención al corazón
Evocar una emoción agradable (gratitud, calma, amor)
Muy efectiva para reducir ansiedad.
¿Qué dice la ciencia sobre la meditación?
En las últimas décadas, la neurociencia ha estudiado profundamente los efectos de la meditación en el cerebro.
Cambios comprobados en el cerebro
Estudios con resonancia magnética muestran que la meditación regular:
Reduce la actividad de la amígdala, el centro del miedo y el estrés
Aumenta la densidad de materia gris en áreas relacionadas con la atención, la memoria y la regulación emocional
Fortalece la corteza prefrontal, asociada a la toma de decisiones y la claridad mental
Beneficios avalados científicamente
La práctica sostenida de la meditación se asocia con:
Reducción del estrés y la ansiedad
Disminución del cortisol (hormona del estrés)
Mejora del sueño
Mayor capacidad de concentración
Regulación emocional
Mejora del sistema inmunológico
Incluso 8 semanas de práctica ya muestran cambios medibles en el cerebro.
Meditar no es escapar, es encontrarte
La meditación no te lleva lejos de tu vida. Te trae de vuelta a ella.
Te enseña a:
Responder en vez de reaccionar
Escucharte con más claridad
Vivir con mayor calma y presencia
No necesitás hacerlo perfecto.Solo necesitás empezar.
Si sentís que necesitás bajar la ansiedad, ordenar la mente o volver a vos, la meditación puede ser un gran comienzo. Respirá. Sentate. Y quedate un rato con vos. Ahí empieza todo.
Y si también sentís el llamado a empezar a meditar y te gustaría hacerlo acompañado/a, con prácticas simples, amorosas y adaptadas a tu momento vital, podés contactarme directamente. Estoy acá para acompañarte, paso a paso, a volver a ti, a tu calma y a tu propio ritmo.
Con cariño,
Vicky Virginia de
INIA Studio.

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