La espiritualidad no es una moda, es una necesidad
- María Virginia Villamayor Dorotte
- 17 mar 2025
- 2 Min. de lectura
Si me hubieran dicho hace años que la espiritualidad se volvería parte esencial de mi vida, quizá no lo habría creído. Pero aquí estoy, no solo viviéndola, sino enseñándola. Como #instructora de #meditación, periodista de bienestar y alguien que ha recorrido este camino en carne propia, puedo decir que la espiritualidad no es una moda pasajera. Es una necesidad, una respuesta natural al ritmo acelerado y al ruido constante del mundo en el que vivimos. Bye, bye #pilotoautomático.

Desde chica, fui una persona inquieta, curiosa, con ganas de entender más allá de lo evidente. Sin embargo, también caí en el ritmo vertiginoso de la vida moderna: exigencias laborales, la hiperconectividad, la sobreinformación… Hasta que hace algunos años viviendo en Buenos Aires, mi propio cuerpo y mi mente me dieron señales claras de que necesitaba detenerme. No fue inmediato, pero poco a poco descubrí que la respuesta no estaba afuera, sino dentro de mí.
La meditación fue mi puerta de entrada. Al principio, me costó. Mi mente iba demasiado rápido, como la de todos. Pero con el tiempo, aprendí a escucharme, a hacer silencio y a encontrar ese equilibrio que tanto buscaba. Y en ese proceso, entendí que no era la única.
Cada vez más personas sienten el llamado de conectar con algo más profundo. No porque esté de moda, sino porque lo necesitamos. La espiritualidad no es una tendencia de redes sociales, es un camino de autoconocimiento y sanación. En un mundo que nos empuja constantemente hacia afuera, la verdadera revolución es aprender a mirar hacia adentro.
Hoy, desde mi experiencia, acompaño a otros en este camino. No hay fórmulas únicas ni métodos perfectos. Para algunos, la espiritualidad llega a través de la meditación; para otros, en la conexión con la naturaleza, en la práctica de la gratitud o simplemente en el silencio de una respiración consciente. Lo importante es darse el permiso de sentir, de explorar y de recordar que más allá del ruido, siempre hay un espacio de paz dentro de nosotros.
Por eso reafirmo que NO, la espiritualidad no es una moda. Es una necesidad vital. Y si estás aquí, leyendo esto, quizá también estés list@ para comenzar tu propio viaje hacia adentro.
Escribime si crees que puedo acompañarte.
Cariños, Vicky.



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